1 de septiembre de 2012

Combatiendo por la historia


"No tenemos tiempo, ni tampoco derecho. ¡Con qué ansiedad me interrogaba sobre mi deber hace veintiséis años, en 1920, al subir por primera vez al estrado de mi cátedra en la universidad de Estrasburgo liberada! Yo había sobrevivido, pero tenía presente los cementerios donde dormían, sin sosiego, los muertos de dos generaciones cortadas en flor. 
¿Tenía yo como historiador, derecho a rehacer la historia, a consagrar a la historia mi tiempo, mi actividad, todas las fuerzas que me quedaba, mientras que tantas otras necesidades requerían con urgencia la colaboración de los ciudadanos? ¿Tenía yo, como profesor, derecho a predicar con el ejemplo, a comprometer conmigo a jóvenes en el camino que yo seguía? ¿Con qué redoblada angustia debemos interrogarnos hoy, todos, en una situación mucho más dramática? 
Para responder con claridad. Así es como yo contesto aquí, sin vacilar: "Hacer historia, sí. En la medida, precisamente, en que la historia es capaz, la única capaz, de permitirnos vivir con reflejos distintos de los del miedo, en un mundo en situación de inestabilidad definitiva [...]".
Hablo de la historia. De la historia que no liga a los hombres. De la historia que no obliga a nadie. Pero sin la cual no se hace nada sólido. [...] La historia comprende y hace comprender. No es una lección que hay que aprender, devotamente, cada mañana, sino, realmente una condición permanente de atmósfera. Eso es lo que siempre ha sido, aquí, para Marc Bloch y para mí. Lo que será mañana para todos los amigos que me ayudaron en mi trabajo. La historia responde a las preguntas que el hombre de hoy se plantea necesariamente. Explicación de situaciones complicadas en cuyo ambiente el hombre se debatirá menos ciegamente si conoce su origen. Recuerdo de soluciones que fueron propias del pasado -y que, en consecuencia, no podrán ser en ningún caso del presente-. Pero entender bien en qué se diferencia del pasado del presente, ¿no es una gran escuela de flexibilidad para el hombre alimentado por la historia?"

L. Febvre, "De cara a vieno. Manifiesto de los nuevos 'Annales'".

2 de agosto de 2012

Nocturno

Frescor de los vidrios al apoyar la frente en la ventana.
Luces trasnochadas que al apagarse nos dejan todavía más solos.
Telaraña que los alambres tejen sobre las azoteas.
Trote hueco de los jamelgos que pasan y nos emocionan sin razón.
¿A qué nos hace recordar el aullido de los gatos en celo,
y cuál será la intención de los papeles
que se arrastran en los patios vacíos?
Hora en que los muebles viejos aprovechan para sacarse las mentiras,
y en que las cañerías tienen gritos estrangulados,
como si se asfixiaran dentro de las paredes.
A veces se piensa,
al dar vuelta la llave de la electricidad,
en el espanto que sentirán las sombras,
y quisiéramos avisarles
para que tuvieran tiempo de acurrucarse en los rincones.
Y a veces las cruces de los postes telefónicos,
sobre las azoteas,
tienen algo de siniestro
y uno quisiera rozarse a las paredes,
como un gato o como un ladrón.
Noches en las que desearíamos
que nos pasaran la mano por el lomo,
y en las que súbitamente se comprende
que no hay ternura comparable
a la de acariciar algo que duerme.



Oliverio Girondo

5 de julio de 2012

Procrastinar

Procrastinar es agarrar los apuntes y llevarlos a la mesa del comedor, darte cuenta de que necesitás la notebook para ver el programa organizado por fecha, agarrar la notebook, ir a buscar el cargador porque no da que la compu se descargue a mitad del estudio, conectar una zapatilla en el enchufe porque también querés conectar la lámpara con la que ves mejor. Sentarte en la mesa, darte cuenta de que necesitás una birome, ir a buscar una birome y notar que te olvidaste la cartuchera en la oficina, pensar que no podés estudiar sin birome y mucho menos sin resaltador, ir a comprar birome y resaltador, comprar también un cuadernito rosa con un elefantito para poder hacer resúmenes chicos y llevar el cuadernito en la cartera, llegar a tu casa y sentarte nuevamente en la mesa dispuesta a estudiar. Darte cuenta de que le tenés que contar esto a alguien. Escribirlo en Facebook. Escribirlo en tu blog en forma de post.
























de www.cosasquepasan.com.ar


16 de junio de 2012

Love is laserquest




When I'm not being honest, I'll pretend that you were just some lover
Now I can't think of there without thinking of you

I doubt that comes as surprise
And I can't think of anything to dream about
I can't find anywhere to hide
And when I'm hanging on, by the rings around my eyes, 
And convince myself I need another
For a minute it gets easier to pretend that you were just some lover. 

14 de junio de 2012

Capítulo Doce

[...]
-No te me pongas triste, ni te asustes..., lo único que quiero es cumplirte la promesa. Y hacerte olvidar cualquier cosa fea. Yo esta mañana te di mi palabra que hoy no vas a pensar en nada triste. Y te lo voy a cumplir, porque no me cuesta nada. Es tan fácil hacerte olvidar a vos las cosas tristes, ...y mientras esté a mi alcance, por lo menos en este día, ...no te voy a dejar pensar en cosas tristes. 



Manuel Puig, "El beso de la  mujer araña"